Hiperactividad: agotando las energías extras - Revista Yei! Social Kids

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Hiperactividad: agotando las energías extras.

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Deja de estar corriendo y siéntate a comer”, “No grites” , “No corras”. Son frases que padres con hijos que padecen hiperactividad dicen a diario.

 

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), es el comportamiento de excesiva inquietud que una persona desarrolla el mayor tiempo del día. Los infantes son los que padecen más este trastorno.

 

 

Hace un tiempo, un comunicado revelado por la Universidad Autónoma de México (UNAM) destacó que, son alrededor de 1.5 millones de menores mexicanos que viven con hiperactividad; y si sumamos  los adultos, esta  cifra podría alcanzar hasta casi 2.5 millones de habitantes en todo el país.

 

 

Tras darse a conocer esta impresionante cifra, la coordinadora del Programa de Salud Mental del Departamento de Psicología Médica, Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, examinó que ante esta problemática es significativo un  diagnóstico clínico  y tratamiento temprano frente a este enemigo.

 

 

A veces los adultos, por falta de información suelen confundir el TDAH con el carácter del niño; puesto que normalmente una de las mayores características es que el infante sea inquieto y travieso.

 

 

Sin embargo, es importante observar y analizar su comportamiento para poder saber si tu pequeño sufre o no este trastorno.

 

 

 

Síntomas:

 

 

  • Olvida las cosas con facilidad.

 

  • Inquieto.

 

  • Problemas de concentración.

 

  • Habla en exceso.

 

  • Impulsividad (actúa sin pensar el riesgo del acto).

 

  • Carece de paciencia.

 

 

Posibles soluciones:

 

 

  • Asistir a terapias con psicólogos: no hay mejor solución que pedir ayuda a expertos del comportamiento del infante, así podrás tener la certeza de que las cosas se están llevando por el camino correcto y que además se está atendiendo de una forma clínica. Considerando que al igual que el cuerpo se enferma y ocupa tratamiento, el alma también lo necesita.

 

  • Actividades: muchos padres han optado por involucrar a sus hijos con una actividad física para agotar las energías extras que acumulan. Por ejemplo: natación, fútbol o el baile.

 

 

  • Demuéstrale que no ponga atención a distracciones: enséñale a identificar las distracciones para que él mismo sea el que las evite.

 

 

  • Paciencia: es un proceso que requiere tiempo, y que a veces el pequeño podrá volver a las misma acciones de antes. Sin embargo, es importante que mantengas la calma.

 

 

  • No gritos: evita a toda costa los gritos, ya que esto solo provocará que se ponga nervioso y le será más difícil encontrar la tranquilidad.

 

 

 

Por Fernanda Pacheco

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