Por qué es importante la figura paterna en el desarrollo infantil - Revista Yei! Social Kids

Revista Yei! Social Kids

  • Síguenos en:


Por qué es importante la figura paterna en el desarrollo infantil.

Publicado por en  

Por qué es importante la figura paterna en el desarrollo infantil paternidad

El vínculo padre-hijo es más importante para desarrollo y la madurez de lo que crees. Descubre por qué


 

Cuando se habla de bebés, niños y niñas pequeños no puede pensarse en ellos sin vincular el cuidado y la protección que requieren de la madre y lo que su cercana convivencia le significa a su sano desarrollo. La madre como primera figura vincular es vital en el desarrollo de la confianza, la seguridad y la estabilidad emocional. Pero, hoy en día, se tiene claro que el papel del padre también es muy significativo en la construcción de la personalidad infantil, entendamos un poco más sobre su participación.

 

Cómo se desarrolla el vínculo padre e hijo

 

Para vincularte con otro, la interacción frecuente y prolongada es la clave. En el caso del padre, cambiar al hijo, arroparlo, jugar con él, entrenarlo y acompañarlo en sus deberes son formas de hacerlo. Es el padre, con su peculiar estilo de interactuar con el hijo a través de los juegos, el contacto físico y su sentido del humor, quien le abona a la construcción de  conexiones cerebrales, que permiten un sano desarrollo y van fortaleciendo así un vínculo de empatía, confianza y afecto.

 

El padre desarrolla fuertemente las habilidades sociales, así como la autoestima y valía personal. Mientras tanto, la madre establece normas, estructuras formativas, enlaces afectivos y aporta al concepto de identidad y afectividad. De aquí la importancia de contar con espacios y tiempos de interacción de calidad.

 

El juego físico, que generalmente es del gusto y preferencia del padre con el hijo y que resulta una forma de convivencia cotidiana, tiene sus beneficios en el desarrollo de las habilidades sociales del menor. Estudios exploratorios han encontrado nexos de unión entre popularidad y la cantidad de tiempo que los padres juegan con ellos. Se encontró evidencia de que existen tres habilidades en particular que se aprenden a través del juego físico entre padre e hijos:

 

La primera habilidad es la de controlar la excitación, euforia y energía dentro de los límites que el niño pueda dominar, así como controlar sentimientos fuertes que todo esto genera aún cuando sean placenteros, por ejemplo: se disfruta de aventar o voltear al otro, pero siempre habrá un límite a respetar. No sólo se debe dejar llevar por el entusiasmo o el gozo que la acción misma genera, también se debe calibrar si está dentro de la regla permitida o si el otro aún está en la misma sintonía de juego. Las otras dos habilidades a tomar en cuenta a la hora de manejar situaciones sociales son: leer las emociones de los demás y saber transmitir las propias. Y se darán cuando el padre sea claro en su interacción con el hijo; en lo que quiere y en comprender lo que éste quiere.

 

Lee también: ¿Pasas tiempo de calidad con tus hijos?

 

En términos generales, el papel que juega el padre como base estable dentro del mundo emocional se identifica de manera muy parecida al papel que juega como base en la protección del daño físico. Al principio, los pequeños buscan sujetarse de alguien para lograr su cometido o alcanzar lo deseado, lo mismo pasa con las emociones; hay muchas de éstas que le resultan peligrosas como la frustración, ira, rabia, humillación, entre otras. Y, ante la base firme que el padre le representa, la estabilidad que le aporta su acompañamiento será el mejor entrenamiento a su madurez socioafectiva. Por ello, es importante siempre entender al comportamiento infantil como episodios de inmadurez y al papel del padre como el de un sujeto formador de la personalidad infantil.

 

Es importante que, como papá, no sólo se tome el rol de proveedor o el de monitor de vida, mucho menos, el de supervisor de actos. Como se ha tratado de evidenciar, el hijo necesita ser validado en este mundo y esto se logra gracias al tiempo de calidad que se le destina; es hacerle saber que es importante, que lo recibes, que el mundo también lo recibe y que esperaba por él.

 

Lee también: Tiempo de calidad con tus hijos

 

Se dice que el primer hombre importante en la vida de todo sujeto, sin duda, es el padre y esto se vuelve aún más valioso en la vida de una hija.

 


 

Por Psic. Gabriela Porras Rangel

Directora General Integra-T

contacto@integra-t.mx

 

*Artículo originalmente publicado en el nº 19 de Yei!

Recibe antes que nadie los mejores artículos y eventos

Registrate ahora y recibirás un correo electrónico una vez que se publique nuevo contenido

Tus datos estarán seguros y no serán compartidos con nadie. Podrás darte de baja en cualquier momento.

Deja un comentario